Se cumple un siglo desde que la Lucinda Sutton alijó las maderas que marcaron el destino de Monte Hermoso

Al cumplirse, el 31 de marzo, 100 años del alijamiento de la Goleta Lucinda Sutton, el Museo Histórico Municipal desea recordar la fecha  de aquel hecho tan significativo que marcó el destino de esta ciudad.

Marcaban las 20.30 hs el reloj de a bordo de aquella goleta cuando el capitán John Bergman toma la acertada decisión de ALIJAR EL SUTTON como última maniobra para evitar el naufragio .

Lucinda Sutton fue una goleta de bandera norteamericana, de 4 mástiles de 40 mts, 62 mts de eslora, 14 mts de manga y 7 mts de puntal, botada al mar el 21 de julio de 1891 en los astilleros de Henry Sutton, en New Haven.

El 6 de marzo de 1917 había zarpado del puerto de Paranaguá, Brasil, con un cargamento de 1.400 toneladas de madera de pino brasileño con destino a la maderera bahiense  de Diego Meyer y Cía.  Las condiciones climáticas le son muy desfavorables cuando se acerca a la zona del Faro Recalada, con vientos muy fuertes del sur, que la desvían del curso seguro para ingresar al puerto de Bahía Blanca,  derivándola peligrosamente hacia la costa, donde comienza a tocar fondo.

Su avezado capitán ordena rápidamente arrojar al mar gran parte de su carga para aliviar el barco, que “a duras penas” puede continuar y finalmente quedar varado en cercanías del puerto de destino, en el llamado BANCO LOBOS.  Pasado el temporal, y con la bajante de mareas, la Lucinda queda prácticamente “en seco” y 20 días más tarde es rematada en la ciudad de Bahía Blanca.

El mar deposita todos los deshechos del hombre sobre sus costas, y esas maderas no fueron la excepción.  La mañana del 1º de abril de 1917, 6 Kms  de playas frente al Faro amanecieron cubiertas de tablas y tablones provenientes de aquel embarque siniestrado.

Pocos meses después, la sociedad formada por  los señores  Ing. Esteban Dufaur, Gabriel Duc  y Antonio Arizaga,  imaginan un gran proyecto con esas maderas y que llevan a cabo: la construcción del HOTEL BALNEARIO MONTE HERMOSO,  marcando el punto inicial de lo que posteriormente sería un destino turístico elegido y privilegiado .

A 100 años de aquel  fortuito acontecimiento el pueblo de Monte Hermoso rinde su homenaje, recordando a aquella goleta que signó el destino de éste pueblo, junto a los pioneros y visionarios que vieron en esas maderas, un futuro muy promisorio.

 

Se cumple un siglo desde que la Lucinda Sutton alijó las maderas que marcaron el destino de Monte Hermoso

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